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Ha pasado una semana desde que Esneider y Yurleidis se vieron por última vez. Esneider ha estado trabajando fuertemente en conseguir información para irse para Francia. Por otro lado, Yurleidis también ha reflexionado sobre el tema. Ella se preocupa más por aclarar sus sentimientos: necesita saber si está dispuesta a dejar todo por irse. En el fondo eso también le preocupa a Esneider, pero él es muy testarudo para admitirlo.
De repente suena el teléfono en la casa de Yurleidis, su mamá contesta.
—¿Aló?
—“Quiubo”[1] Mayerlis, ¿está la Yurleidis?
—Doña Mayerli jovencito. Ya se la paso… ¡Wendy Yurleidis el teléfono!
Yurleidis toma el teléfono fijo de su casa y contesta.
—¿Quién es? —pregunta Yurleidis por el teléfono.
—Hola mi conejito, soy el Jackson.
—¡Hola mi vida! —dice Yurleidis emocionada de saber de su novio que hace rato no la llamaba.
—Caíste Yurleidis, habla Esneiders. Ve, ¿qué vas a hacer hoy en la tarde?
—No sé —dice Yurleidis un poco desanimada.
—¡Vamos a tocar guitarrita a las cascadas mágicas parce!
—¿Cascadas mágicas?
—A la loma[2].
—Listo, yo le caigo pues.
—…pero en bombas “mi vida” —dice jocosamente Esneider.
Dos horas después, en la loma de la cruz estaba Esneider cantando y tocando guitarra con unos amigos de él. El canto desafinado guió a Yurleidis hasta donde estaba Esneider.
—“Por eso no me caso, yo así vivo tranquilo, que me hechen cantaleta eso no va conmigo…”[3] —cantaba desafinadamente Esneider mientras charrasqueaba una guitarra.
—Hola Neider. Quiubo Wilquenson, Juan David —saluda Yurleidis.
—Hablalo social —responden Wilquenson y Juan David en coro.
—Parceros los dejo, tengo que hablar con la Yurleidis —dice Esneider.
Se despiden de Wilquenson y Juan David, y se alejan un poco de la muchedumbre que se encontraba en los altos de la loma de la Cruz.
—Ve, deberíamos contarle lo de Francia a Juan David, a él le debe interesar.
—Ese pirobo tiene las lucas, para él todo es más fácil: sea quedarse acá o irse a estudiar allá. No está mal de “billegas”[4].
—Tan grosero, ¿acaso no es tu amigo?
—Sí, pero pues ¿si tiene plata qué hago?
—En fin, ¿qué te has averiguado de Francia? Yo ya hablé con mi mami. A ella le da miedo por lo que le pasó a Treixy Johana, pero a mí me gustaría saber más cómo sería el procedimiento para aplicar a los estudios.
—Busque en Google mija.
—A lo bien, contame.
—No mentiras Yurleidis, yo también tengo miedo, aquí entre nos.
—ja,ja,ja —Se burla Yurleidis con mucha ironía.
—¡No te rias “piroba”[5]! —grita Esneider y escupe a Yurleidis sin intención.
—Sin groserías o me voy Neider.
—Lo siento. Es que me preocupa dejar a mi mami, mi papi, mis hermanas. Además, pues yo tengo mis amigos acá. El equipito de futbol del barrio… son tantas cosas. —dice Esneider mientras se le agúan los ojos.
—¿A qué le temes? ¿Acaso no vamos a volver?
—Sí, pero no sé cuánto se demore eso…
—¿Maestría no son dos años? ¿Acaso no basta con hacer el segundo año en muchos casos? —replica Yurleidis dándole ánimos con su tierna mirada.
—Pues sí, pero decían que Ingeniería eran cinco años, y se me fueron nueve años… sólo perdí las materias “putas”[6]. Además esa puta tesis fue la culpable.
—Yo me eché 6 años con tesis y todo, sólo perdí tres materias.
—Psicología es una tetada.
—Respete atrevido, es una carrera muy complicada también y muy útil. Ustedes no hacen sino desprestigiar lo humano, ¡sobradores!
—Bueno, en fin… también me da miedo el asunto del billete y pagar el Icetex.
Esneider le sigue contando sus preocupaciones a Yurleidis. Parece que finalmente está abriendo su corazón. Él, al igual que todos los estudiantes colombianos, tienen mucho miedo y muchas dudas de salir al exterior, pero pronto se darán cuenta que es muy fácil y que los acogerán muy bien en Francia.
—Cambiando de tema, me tiraron unos datos para la vuelta de Francia —dice Esneider con tono emotivo.
—¿Qué averiguaste? —dice Yurleidis muy intrigada.
— Bueno, resulta que la vuelta es breve. Una organización llamada CampusFrance[7] nos ayuda gratuitamente a hacer las vueltas para la visa y a aplicar a las maestrías que queremos en Francia.
CampusFrance es la única entidad validada por la embajada francesa de Colombia para tramitar visas de estudiantes. CampusFrance tiene sede en Bogotá, pero es representada en otras ciudades por la respectivas cedes de la Alianza Francesa. Por ejemplo, la Alianza Francesa Cali.
—¿Qué piden para la visa Neider?
—Un poco de maricadas, pero empecemos por lo puto: Piden 720 horas de Francés a los ingenieros y 1040 horas a los de ciencias humanas.
—¿Por qué a nosotros nos piden más?
—Como su carrera es más difícil —dice Neider con sarcasmo.
—¡Tan “huevón”[8]!, bueno, ¿y cómo se validan esas horas?
—La Alianza francesa es la única entidad en Colombia capaz de hacerlo. Lo hacen a través de un examen. No obstante, uno puede estudiar donde quiera y cómo quiera.
—¿Cuánto cuesta en la Alianza?
—Quinientas “lucas”[9] por cada 60 horas.
—¿Cuánto me costarían las 1040 horas?
—¿Se te olvidó multiplicar? Creo que serían unos nueve millones de pesos. No obstante, hay gente que por ejemplo con 300 horas de estudio pasa el examen de 700 horas. Eso se pasa con 2.5.
—Mucha plata “parce”[10].
—No, pero uno puede estudiar donde quiera. Lo único obligatorio es el examen de las horas que cuesta unas 100 lucas y ya. Uno estudia como pueda.
—Ya veo.
—Vamos mañana a averiguar lo de los estudios en la Alianza francesa.
—¿Dónde queda eso?
—En la Avenida 6 No. 21 – 34. Barrio Versalles. Al norte por supuesto.
Al otro día en la cede de la Alianza Francesa a las 8:30 am.
—Muy buenos días señorita, venimos a averiguar sobre los estudios en Francia. ¿Podría usted ayudarnos si es tan amable? —dice Esneider a la recepcionista.
—Uy papi, está hablando todo “pinchado”[11] —replica Yurleidis.
—Con mucho gusto, vayan a la oficina encargada de estudios en Francia, al fondo a la izquierda. —responde amablemente la recepcionista.
Al llegar a la oficina encarga de estudios en Francia, les explican sobre la cantidad de horas de Francés que cada uno debe tener para poder estudiar. También sobre la equivalencia de sus títulos en Francia[12]. Con un pregrado de Colombia es posible entrar al primer año de maestría o a segundo año dependiendo de las condiciones de cada candidato. En algunos casos es posible ingresar directamente a un programa de doctorado. Por otro lado, es necesario un examen que acredite 1000 horas de Francés para estudiar una maestría en ciencias humanas y alrededor de 700 horas para ingeniería.
[1] Contracción de “¿Qué hubo?”, un saludo típico de la region.
[2] La loma de la cruz es una de las grandes atraccciones turísticas de Cali.
[3] Jhonny Rivera, “Soy Soltero”.
[4] Expresión para denotar dinero.
[5] Expresión para denotar a una persona despreciable, sin honor.
[6] En este contexto “puta” quiere decir maldita o dificil. Normalmente la palabra denota una prostituta.
[7] http://colombie .campusfrance.org
[8] Huevón es literalmente persona que tiene los testículos grandes. Es también una expresión colombiana utilizada para denotar una persona estúpida.
[9] Una luca equivale a un peso colombiano.
[10] Expresión que denota “amigo” o “compañero de crimen” dependiendo el contexto.
[11] Pinchado quiere decir elegante, formal.
[12] http://www.colombia.campusfrance.org/es/estudiar-en-francia/sistemas-educativos-colombia-francia-165.html